Álvaro Arbeloa compareció este 13 de enero de 2026 en la sala de prensa de Valdebebas para ofrecer su primera rueda de prensa como nuevo entrenador del Real Madrid. El técnico, que sustituye en el cargo a Xabi Alonso, se mostró ilusionado, sereno y plenamente consciente de la responsabilidad que asume al frente del primer equipo blanco.
Acompañado por Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del club, Arbeloa definió el día como “muy especial” y recordó su larga vinculación con la entidad, a la que llegó hace más de dos décadas como jugador. “Esta es mi casa”, afirmó, subrayando su compromiso con el proyecto y su disposición a estar en el cargo “hasta que el Real Madrid quiera”.
El nuevo entrenador explicó que la decisión se produjo apenas un día antes del anuncio oficial y confirmó que habló con Xabi Alonso, con quien mantiene una relación de amistad y respeto mutuo. Arbeloa dejó claro que no llega con intención de romper con el pasado reciente, sino de dar continuidad al trabajo realizado, aportando su propia personalidad.
Sobre la plantilla, destacó la buena predisposición de los jugadores y su ambición por competir en todas las competiciones aún en juego. “He encontrado un grupo con hambre y con ganas de ganar”, señaló, insistiendo en que la exigencia forma parte del ADN del club y es una de las claves de su grandeza histórica.
Arbeloa evitó entrar en detalles tácticos, aunque sí remarcó la importancia del sacrificio, la constancia y la interpretación correcta de sus ideas dentro del campo. También restó importancia a posibles problemas de egos, asegurando que el vestuario está formado por profesionales comprometidos con el éxito colectivo.
Preguntado por sus referentes como entrenador, reconoció la influencia de técnicos como José Mourinho, aunque fue claro al afirmar que no pretende imitar a nadie. “Si quisiera ser otro, fracasaría”, dijo, defendiendo la autenticidad como base de su liderazgo.
El técnico también tuvo palabras de elogio para Vinícius Jr., a quien definió como uno de los jugadores más determinantes del mundo, y expresó su deseo de que el brasileño juegue con alegría y libertad. Arbeloa cerró la comparecencia centrando el foco en el próximo partido y transmitiendo un mensaje de confianza, ambición y optimismo de cara a lo que resta de temporada.
