MÁLAGA CF — EL REGRESO A PRIMERA
El Málaga vuelve a Primera ocho años después: La Rosaleda recupera su lugar en la élite

Hay ascensos que significan mucho más que subir de categoría. El del Málaga es uno de ellos. El conjunto blanquiazul ha conseguido regresar a Primera División después de ocho años de espera, cerrando una etapa especialmente complicada y devolviendo a uno de los históricos del fútbol español al lugar que su afición llevaba años reclamando.
El camino hasta aquí no ha sido sencillo. El Málaga pasó de competir en la élite y disputar competiciones europeas a vivir una realidad completamente diferente, con temporadas marcadas por los problemas deportivos y la necesidad de reconstruir un proyecto que había perdido estabilidad.
Durante estos años, La Rosaleda siguió siendo el punto de encuentro de una afición que no dejó de acompañar al equipo. El estadio malaguista tuvo que acostumbrarse a partidos y objetivos muy diferentes a los de aquella época en la que el Málaga se codeaba con los mejores equipos del continente.
Pero el club consiguió volver a levantarse.
La temporada 2025/26 terminó siendo la definitiva. El Málaga se ganó un puesto en el playoff de ascenso y afrontó una eliminatoria en la que cada minuto tenía un valor enorme. El rival fue el Almería, otro equipo con experiencia reciente en Primera y con el mismo objetivo.
El primer encuentro terminó sin goles en La Rosaleda. Todo quedaba pendiente de la vuelta y el ascenso se decidiría lejos de Málaga.
Y fue allí donde llegó el momento que llevaba ocho años esperando la ciudad.
El Málaga consiguió imponerse 1-2 al Almería y selló definitivamente su regreso a Primera. Los goles de Chupe y David Larrubia terminaron inclinando una eliminatoria que mantuvo la tensión hasta el final.
La celebración posterior fue mucho más que la alegría de un equipo que consigue un objetivo deportivo. Fue la explosión de una afición que había pasado años esperando volver a ver a su equipo entre los grandes.
Una Rosaleda que vuelve a mirar hacia arriba
El regreso a Primera cambia también el escenario del Málaga. La Rosaleda volverá a recibir a los grandes clubes del fútbol español y Málaga recuperará una presencia que había perdido durante casi una década.
Para el club comienza ahora otro reto completamente diferente: competir en una categoría en la que cada partido exige el máximo.
El ascenso permite cerrar una etapa, pero también abre otra. La prioridad será construir un equipo capaz de mantenerse y evitar que el regreso sea únicamente algo pasajero.
Después de ocho años, sin embargo, eso puede esperar.
Primero toca disfrutar.
Porque el Málaga ha recorrido un camino demasiado largo como para no detenerse un momento a celebrar dónde está ahora.
La Rosaleda vuelve a ser un estadio de Primera. Y Málaga vuelve a mirar al fútbol español desde arriba.